Los bancos siempre promueven el pago mínimo, incluso destacándolo más en tu app y estado de cuenta, porque así terminas pagando intereses sobre tu deuda. Aunque pagar el mínimo evita penalizaciones, no te conviene: acumulas intereses altos sobre el saldo restante, haciendo que tu deuda crezca cada mes.
¿Qué es realmente el pago mínimo?
El pago mínimo equivale aproximadamente al 5% de tu deuda total. Su única función es demostrar al banco que tienes intención de pagar, evitando cargos por atraso y daño a tu historial crediticio.
Pero usar esta opción tiene un costo enorme: las tasas de interés en México van del 70% hasta el 142% anual. Eso significa que tu deuda puede duplicarse en menos de un año si solo pagas el mínimo.
Miles de personas caen en la trampa del pago mínimo, creyendo que están “al corriente” con su tarjeta. En realidad no es así:
- Los intereses se calculan sobre el saldo pendiente, que se suma a lo que gastes el mes siguiente
- Cada mes se generan intereses sobre los intereses anteriores
- Tu deuda crece exponencialmente, volviéndose impagable en poco tiempo
Si debes $10,000 y pagas solo el mínimo ($500), el siguiente mes deberás aproximadamente $10,450 o más, dependiendo de tu tasa de interés.
¿Cuándo usar el pago mínimo?
¡Lo menos que puedas! Lo ideal siempre es pagar el total del mes (saldo para no generar intereses), pero si no puedes y realmente es una emergencia, lo recomendable es el doble o triple del pago mínimo.
Si estás en aprietos financieros, también puedes considerar otras opciones como Digitt, para liquidar tu saldo con un plan de pagos amigable y tasas menores. ¡Mucho más confiable y barato que pagar el mínimo!
