Cargar con una deuda es una de las mayores causas de estrés para muchas personas, por lo que es normal que en algún momento se pregunten si conseguir un préstamo para pagar deudas es su mejor opción.  En éste artículo te compartimos en qué momento y bajo qué circunstancias te conviene pedir un préstamo para pagar deudas, especialmente si se trata de una deuda de tarjeta de crédito.

Vayamos al origen

Para saber si es momento de solicitar un préstamo para pagar deudas, es importante que tomes un momento para evaluar por qué te encuentras en esta situación. Por ejemplo, en el caso de la deuda de tarjeta de crédito, el tipo de deuda más común en México, algunos de los motivos para refinanciar tu deuda podrían ser:

  • Se te dificulta cubrir el pago para no generar intereses
  • Te encuentras solamente realizando el pago mínimo que genera intereses ordinarios
  • Te has atrasado en tu fecha de pago y estás acumulando intereses moratorios
  • Llevas uno o dos meses sin pagar tu tarjeta
  • Tienes deuda en dos o más tarjetas de crédito
  • Excediste el uso de tu tarjeta de crédito por motivos de emergencia

Éstas son algunas de las razones más evidentes para solicitar un préstamo para pagar deudas pero otras situaciones en las que vale la pena refinanciar tu deuda es si quieres mejorar tu score en Buró o liquidar tu deuda para cancelar tu tarjeta de crédito bajo mejores condiciones.

Si te sentiste identificado con alguno de los casos anteriores, puede que el momento de buscar una alternativa para pagar tu deuda sea ahora, pero ¿cómo saber que vale la pena?

¿Cuándo vale la pena un préstamo para pagar deudas?

Efectivamente, al refinanciar tu deuda, lo que estás haciendo es cambiar un tipo de deuda por otro. Sin embargo, si eres candidato para obtener un préstamo, esta estrategia ofrece varias ventajas. Un préstamo para pagar deudas tiene sentido cuando:

·        Los intereses son menores

Los intereses determinan enormemente qué tanto se puede encarecer tu deuda, sobre todo en el caso de la deuda de tarjeta de crédito en México donde la tasa de interés promedio es de más del 50% anual.

Al solicitar un préstamo para pagar deudas que te ofrezca pagar menos intereses, te estarás asegurando de que un mayor porcentaje de tus pagos vaya a liquidar tu deuda, más que a pagar intereses. En el caso de Digitt, puedes revisar nuestra calculadora de deuda para descubrir cuánto podrías ahorrar en intereses al refinanciar tu deuda con nosotros.

·        Puedes consolidar tus deudas en un solo préstamo

Tener más de una tarjeta de crédito implica tener más de una cantidad a pagar, fecha de corte y de pago, comisiones y tasa de interés. Esto puede representar un problema si te encuentras endeudado en más de una tarjeta. Una solución para esta situación es la consolidación de deuda.

Consolidar tus deudas en un solo préstamo es una excelente estrategia para administrar mejor tu deuda y enfocarte solamente en una fecha y cantidad global.

·        Los pagos mensuales son menores

Si sientes que ya no puedes seguir cubriendo los pagos mensuales de tu deuda actual, entonces tiene sentido que busques una alternativa donde tus pagos no sólo sean menores sino que la cantidad sea fija. De esta manera sabrás cuánto debes pagar mes con mes y será más fácil organizar tus pagos.

·        Te ofrece claridad sobre cuándo saldrás de tu deuda

Por lo general, sin importar las circunstancias, la razón principal para salir de la deuda es recuperar la tranquilidad y una manera de lograrlo es teniendo muy claro cuánto te falta para salir de la deuda.

Un gran problema con la deuda de tarjeta de crédito es que, si sigues usándolas para hacer compras, puede que nunca termines de pagar tu deuda. En cambio, un préstamo para pagar deudas por lo general ofrece una tasa de interés fija, un pago mensual fijo y un plazo de pago fijo que indica la fecha exacta en que liquidarás tu deuda por completo (asumiendo que seas cumplido con tus pagos).

¿En qué momento no tiene sentido refinanciar tu deuda?

Como te podrás dar cuenta, solicitar un préstamo para pagar deudas viene con muchas ventajas, sin embargo queremos ser muy claros en que ésta no siempre es la solución.

Un préstamo para pagar deudas no es la solución cuando…

·        Tu deuda es demasiado pequeña

Si estás lidiando con una deuda menor a 6 mil pesos entonces será difícil que encuentres una alternativa justa en el mercado donde no se te cobren intereses elevados. La buena noticia es que al tener una deuda pequeña estás a tiempo de resolverla por tu cuenta. Para ideas de cómo lograrlo te invitamos a leer nuestro artículo Guía para resolver montos pequeños de deuda.

·        Continúas con los mismos hábitos

Lo más importante que debes considerar es si realmente cambiarás el comportamiento o hábitos que te han llevado a una situación de deuda. Por supuesto, si el motivo por el que te encuentras endeudado es circunstancial o temporal, le puedes sacar mucho provecho a un préstamo para pagar deudas.

Sin embargo, si tu deuda se debe a una mala administración o un “síndrome de tarjetitis”, la estrategia de refinanciamiento de deuda no te servirá de mucho ya que eventualmente caerías en la misma situación.

En resumen

Un préstamo para pagar deudas vale muchísimo la pena cuando estás comprometido con salir de tu deuda y quieres aplicar una estrategia que te permita cumplir con esa meta bajo condiciones más justas y accesibles.

Por último, no olvides que una manera de cumplir tus metas no es sólo pensar en los beneficios de esta estrategia, sino en algo que te motive a nivel personal. ¿Cuál es tu principal motivo para salir de tu deuda? ¿Recuperar el control de tus finanzas? ¿Quitarte una preocupación de encima?¿Liquidar tu deuda para empezar a ahorrar? Asegúrate de tenerlo muy presente  y verás que será aún más fácil cumplir con tu objetivo.