Ahí te va un dato curioso: una de las preguntas más frecuentes en Google es “¿qué es el CAT?”. Esto quiere decir que son muchas las personas que quieren saber realmente cómo funciona, cómo se calcula y para qué nos sirve el CAT.

¿Estás en la misma situación? ¡No te preocupes! Después de leer este artículo entenderás perfectamente qué es el CAT y sabrás cómo utilizarlo, ya sea para elegir una tarjeta de crédito o cualquier otro tipo de financiamiento.

Empecemos por explicar ¿Qué es el CAT?:

El Costo Anual Total (CAT) es básicamente un valor que se expresa en porcentaje y engloba TODOS los intereses, costos y comisiones que pagarás al disponer de un crédito.

Es decir, no sólo representa la tasa de interés de tu producto crediticio, sino que también incluye la anualidad, la comisión de apertura, o cualquier otro tipo de costos y comisiones relacionados con el uso y pago del crédito.

La razón por la que Banco de México (Banxico) decidió crear el CAT fue el tener disponible un valor que nos ayude a informarnos y a comparar distintas alternativas de crédito.

Y entonces…

¿Qué es el CAT promedio?

Cuando se trata de las tarjetas de crédito, generalmente nos encontramos con el CAT Promedio o CAT Promedio Ponderado. Éste es un dato que podemos ver debido a que las instituciones están obligadas a publicar este valor en productos de crédito que hayan estado en el mercado por al menos un año o más.

El CAT promedio se calcula utilizando la línea de crédito promedio, la tasa de interés promedio y el monto del pago promedio de todos los clientes activos que utilizan una tarjeta de crédito en específico.

¿Cómo se calcula el CAT de una tarjeta de crédito?

Para calcular el CAT, las instituciones tienen que hacer ciertos supuestos y utilizar parámetros específicos dependiendo del tipo de producto. Esto quiere decir que el CAT que te muestren en la publicidad, propaganda o folletos informativos del crédito no será exactamente el mismo que tú pagarás.


Por ejemplo, para las tarjetas de crédito las instituciones deben considerar el monto de la línea de crédito, la tasa de interés anual del producto, la anualidad y el pago mínimo realizado. Además, asumen que se utiliza la totalidad de la línea de crédito.

En estos enlaces podrás encontrar más información, publicada por Banco de México, acerca del cálculo del CAT para tarjetas de crédito:

¿Para qué me sirve conocer el CAT de una tarjeta de crédito?

El CAT es un valor que puede darnos una buena aproximación del costo de utilizar una tarjeta de crédito y, sobre todo, ayudarnos a comparar distintas opciones de forma fácil. En términos muy generales, podríamos decir que, “entre más bajo sea el CAT, mejor.”

Entonces, ¿debo basar mi decisión únicamente en el CAT?

Como comentamos, el CAT se basa en el supuesto uso de una tarjeta de crédito en específico. Por ejemplo, asume la línea de crédito, que ésta línea se utiliza en su totalidad y que se realizan pagos de cierto monto. Esto no quiere decir que nuestro comportamiento será idéntico al que ellos utilizan para el cálculo.

Definitivamente debemos tomar en cuenta el CAT para tomar una decisión, pero no debe ser el único factor que consideremos.

Por ejemplo, imaginemos que queremos escoger entre dos tarjetas de crédito:

a) La primera opción cobra una tasa muy elevada, pero no cobra ningún tipo de comisión.

b) La otra cobra una tasa de interés muy baja pero una anualidad muy elevada.

c) Ambas tarjetas tienen CATs muy similares.

Lo que tenemos que tomar en cuenta para decidir correctamente es el uso que nosotros tenemos pensado darle a esa tarjeta: si soy totalero, probablemente lo más importante para mí será pagar menos comisiones. Pero si suelo cargar cada mes con un saldo en mi tarjeta, lo que me conviene es buscar la tasa más baja. En este artículo que escribimos te damos algunos tips para elegir qué tarjeta te conviene y cómo utilizarla.

Ahora ya sabes, toma en cuenta el CAT al momento de seleccionar una alternativa de tarjeta de crédito o cualquier otro tipo de financiamiento, pero asegúrate de también tomar en cuenta la tasa de interés, las comisiones o las recompensas del producto y elegir las condiciones que mejor funcionan para tí.

Además, después de obtener el crédito, monitorea constantemente tu CAT personalizado, es decir, el CAT que realmente tú estás pagando. Este valor deberá estar siempre incluido en tu estado de cuenta.