Hablar y aprender de finanzas personales es algo que debemos hacer porque a todos nos incumbe. Seas un adolescente que está empezando a administrar su dinero o un profesionista con ingresos mayores, sin un plan o estrategia financiera es muy sencillo perderlo todo. Por eso en este artículo vamos a explicar los fundamentales para que goces de una salud financiera. ¡Acompáñanos!

¿Qué son las finanzas personales?

El término finanzas personales se refiere específicamente a todos los temas de administración de nuestro dinero. Desde las estrategias de ahorro e inversión hasta el control de gastos e inversiones. Hay muchos elementos que juegan un papel importantísimo en nuestras finanzas que son necesarios de entender.

¿Por qué son importantes las finanzas personales?

Tener conocimientos sobre los mejores hábitos sobre finanzas personales nos ayuda a optimizar nuestro dinero y aprovecharlo al máximo. Todos los que trabajamos y generamos un ingreso nos enfrentamos a decisiones diarias sobre qué hacer con él. Lamentablemente muchas personas no saben cómo optimizar sus ingresos.

Encontrar este balance entre ingresos, gastos, ahorro e inversión es sumamente importante si se busca tener una buena salud financiera. Sin el correcto balance estaremos gastando más dinero del que debemos, invirtiendo en negocios no redituables o peor aún, perdiendo dinero constantemente, lo que nos puede llevar a una situación de crisis y deudas

Finanzas personales: Los fundamentales

A continuación vamos a explicarte todos los fundamentos de las finanzas personales y cómo optimizar cada punto. Para esta guía hemos considerado todos :elementos que forman parte de las finanzas personales y la situación general de las personas que trabajan y generan ingresos o que simplemente reciben dinero. 

Hacer dinero

cómo hacer dinero

Para hablar de finanzas personales primero debemos entender que hay que generar dinero. La manera más popular de hacerlo es trabajando, ya sea en un puesto fijo bajo la dirección de una empresa o de manera independiente como administrador de un negocio o freelance. Para ambos casos vamos a dividir en dos los tipos de ingreso: Ingreso neto e ingreso pasivo.

Ingreso neto

Es el ingreso que recibimos por el trabajo que realizamos, ese que nos llega cada quincena por parte de recursos humanos o los cobros que realizamos a nuestros clientes. Todo este ingreso se considera neto después de separar lo que corresponde al pago de impuestos. Este ingreso es el que definirá cuánto podremos utilizar para pagos, gastos, ahorro e inversión.

Ingreso extra

Con ingreso extra nos referimos a todas las ganancias generadas por actividades secundarias a nuestro trabajo principal. Es decir, todo aquello que se genera a partir de negocios pasivos, inversiones, rentas o incluso aquél dinero que se puede llegar a ganar en premios o sorteos. Lo más importante es que este ingreso no necesariamente es fijo.

Administración del dinero

administración del dinero

La administración del dinero, de nuestro ingreso neto, es la parte más importante de las finanzas personales. Sin un plan de gastos fijos podemos perder el control de estos muy fácilmente. Es normal, no todos nacemos siendo unos expertos, pero podemos sugerirte que tengas en mente lo siguiente.

Crear una o varias cuentas de banco

Guardar el dinero debajo de tu colchón es una idea válida pero que al mismo tiempo genera pocos rendimientos, sobre todo en un mundo tan digitalizado. Tener cuentas de banco donde podamos guardar el dinero nos va a generar un historial con los bancos lo que después se puede convertir en ofertas de tarjetas de crédito u ofertas de inversión y más beneficios.

En este caso existen dos tipos de cuenta de banco, la cuenta corriente y la cuenta de ahorros, cada una tiene una función diferente. Por ejemplo, la cuenta corriente se utiliza para disponer de los fondos de manera inmediata mientras que la cuenta de ahorros sirve para guardar el dinero y generar intereses por el saldo existente de manera que el dinero crezca.

Renta o compra

Ya que estamos hablando de gastos fijos, existen dos gastos que tendremos toda nuestra vida, el de la vivienda y el del transporte. Es importante decidir hasta cuándo rentaremos una casa o decidamos comprarla. Recuerda que la renta a largo plazo no hace que la casa en donde vives sea tuya, al contrario, simplemente pagas por el uso mensual.

Analiza si un gasto de renta a largo plazo te conviene o no. Tal vez te encuentras en una posición estable donde comprar una casa y tener una hipoteca es la opción que más te conviene. Si lo que deseas es tener una propiedad a tu nombre en ese caso rentar por un tiempo prolongado solo restará a tus ingresos.

Algo similar sucede con el transporte, existen tres maneras de moverse por las ciudades, una es con el transporte público, otra es con servicios de taxi y la última es con un automóvil propio. Para este punto tenemos que considerar en qué tipo de ciudad vivimos, porque no todas las ciudades están hechas para el coche y viceversa.

Si vives en una ciudad con un sistema de transporte público de calidad, conectado y con un diseño de ciudad que es caminante entonces tener un coche se convierte en lujo más que en una necesidad. Sin embargo, si vives en una ciudad con distancias largas y una infraestructura que no es amigable con el peatón, entonces considerar comprar un coche se vuelve una prioridad.

Construye un presupuesto

construye un presupuesto

Construir un presupuesto nos permite dividir nuestro dinero de una manera más organizada y definir gastos fijos. Este es uno de los puntos más importantes para gozar de finanzas personales. Tener control y de todos los gastos que realizas es fundamental. Manejar dinero es ver muchas cifras todo el tiempo, por eso es que la representación visual de nuestros gastos nos trae claridad.

Plan de gastos

Además de guardar nuestro dinero debemos de saber en qué y cómo lo gastamos. Tener un plan de gastos donde fijemos cuáles son las máximas cantidades que podemos gastar en distintas áreas de nuestra vida es esencial. Todavía más importante es seguir muy cuidadosamente este plan, sin ello será imposible tener buena salud financiera.

Te recomendamos utilizar algún programa como Excel, Numbers o Google Sheets para este ejercicio. Dichos programas están automatizados para realizar cálculos y organizar la información de manera mucho más orgánica. Incluso existen plantillas con fórmulas preestablecidas donde solo tendrás que vaciar la información.

Tener un plan de gastos no solo significa llenar los datos y vaciar la información en nuestro documento. Necesitamos trabajar activamente para seguir el plan como lo hemos diseñado. Muchas veces definimos todo en papel y al momento de recibir nuestro pago nos olvidamos que el plan de gastos existe. No solo llenes la información, sigue al pie de la letra el plan. Verás cómo tus finanzas mejorarán rápidamente.

La regla 50/30/20

Hay una regla sencilla de recordar que se llama la regla 50/30/20. Básicamente nos dice que 50% de nuestro ingreso debe de ser dedicado a renta, comida, servicios y transporte. Sabemos que es más fácil decirlo que aplicarlo en la realidad ya que los salarios en México suelen ser bastante bajos.

30% de nuestro salario va hacia compras variables y personales, como el salir a comer, por unas cervezas al bar o ir de compras.

El 20% restante debería dedicarse a nuestro futuro. Ya sea en pagos de deuda o ahorrando para el retiro, un fondo de emergencias o inversiones.

Ahorro de dinero

ahorrar dinero

Ya vimos lo que es ganar dinero, cómo administrarlo y ahora veremos las distintas formas de ahorro existentes. Es una práctica extremadamente útil y que tiene muchos beneficios. En la medida de lo posible y con lo que se pueda, ahorrar es necesario para todos. Es tan importante que puede ser la diferencia entre pasar dificultades financieras o no.

Ahorro con intereses

La primera forma de tener ahorros es mediante una cuenta de ahorro. Esta se tramita en cualquier banco y su ventaja es que genera rendimientos a largo plazo, por lo que tu dinero no solo se guarda sino que crece con el tiempo. Existen otras cuentas de ahorro que solo sirven para guardar el dinero con el beneficio de no cobrar manejo de cuenta o servicios de cualquier tipo.

Fondos de emergencia

Como su nombre lo dice, son ahorros especiales que pueden ser utilizados en caso de algún percance o situación no prevista. Por ejemplo, accidentes, enfermedad o desempleo.

Estos fondos permiten cubrir dichos gastos sin descapitalizar nuestros ingresos, lo cual puede ser la diferencia entre sufrir una crisis financiera o no. Se recomienda tener ahorros para proveer de 3 a 6 meses de gastos comunes.

Ahorro para patrimonio

Un objetivo de muchas personas es contar con una propiedad a su nombre, preferentemente una vivienda. Sin embargo la compra o solicitud de crédito hipotecario no es un trámite que se realice e la noche a la mañana. Poder ahorrar activamente por una cantidad de años nos permitirá tener una base sólida y no pagar mensualidades altísimas de nuestro crédito hipotecario. 

Ahorro para la universidad

Este es un punto para aquellos que tengan pensado formar una familia y es que las universidades son bastante caras. Existen cuentas y programas de banco que brindan facilidades para el ahorro hacia la educación. Lo que hacen es que ese ahorro generalmente se encuentra libre de impuestos y tiene que ser utilizado para pagar gastos educativos correspondientes.

Lo importante del ahorro es que es una práctica que, cuando se convierte en hábito, se vuelve sumamente benéfica. Ponte a pensar que con sólo ahorrar 50 MXN diarios por un año tendrías 18,000 MXN al final de tu ahorro. Eso equivale a una computadora, por ejemplo. Así que no importa cuánto puedas ahorrar, lo importante es hacerlo.

Ahorra para el Retiro

Lo que tienes que saber sobre las pensiones en este país es que México sigue siendo de los peores sistemas de pensiones del mundo. Recomendamos que busques alternativas para tu ahorro de la vejez, como lo son los planes de retiro privados.

Utilizar correctamente las tarjetas de crédito

maneja tarjetas de crédito adecuadamente

Existe una idea errónea del uso de las tarjetas de crédito. Popularmente se cree que son un mecanismo para entrar en deuda muy rápidamente. Eso en cierto sentido puede ser cierto si no se saben utilizar correctamente. Las tarjetas de crédito son una herramienta sumamente útil con muchos beneficios que nos pueden ayudar a administrar y gastar nuestro dinero de una manera más controlada.

Existen múltiples tipos de tarjetas, todas con beneficios diferentes. Están desde las básicas para nuevos usuarios como las más exclusivas que cuentan con tasas de interés muy bajas y mil y una facilidades. Lo más importante es que recuerdes que las tarjetas de crédito no son un ingreso extra si no una herramienta de financiamiento.

En México, uno de los beneficios más interesantes de las tarjetas de crédito son las promociones que ofrecen con ciertos proveedores. Los famosos meses sin intereses son un sistema que nos puede ayudar bastante a financiar productos o servicios sin la necesidad de afectar nuestras finanzas personales.

Por ejemplo, te interesa comprar un refrigerador nuevo para tu casa pero no cuentas con los 10,000 MXN que aproximadamente cuesta. Con la tarjeta de crédito puedes adquirir dicho refrigerador y ocupar promociones de mensualidades sin intereses para que los 10,000 MXN se dividan y solo pagues una cantidad menor por el número de meses que se decidan.

Entonces ¿por qué muchas personas tienen tanto miedo de las tarjetas de crédito? Eso se debe a que si no se paga en tiempo y forma, los intereses generados por la deuda aumentan y se vuelven complicados de pagar.

Préstamos en general

préstamos de dinero

Otro punto importante de las finanzas personales son los préstamos que solicitamos para adquirir bienes o para financiar proyectos y/o negocios. Generalmente existen diferentes tipos de préstamos, cada uno con una finalidad y beneficios distintos. Entre los que más destacan se encuentran los siguientes.

Préstamos hipotecarios

Estos son los préstamos que se otorgan para la compra de una vivienda. Son préstamos de cantidades elevadas y que se fijan a varios años. Por ejemplo, generalmente los préstamos hipotecarios se fijan a un plazo desde cinco hasta 20 o más años. Esto con la finalidad de ofrecer pagos accesibles al usuario. Este gasto entra dentro de los gastos fijos de nuestras finanzas.

Préstamos para vehículos

Otro de los préstamos más populares es el que se utiliza para adquirir un vehículo como un automóvil o motocicleta. Los automóviles son un bien con un costo bastante elevado, por lo que es muchas veces es complicado comprarlo con solo ahorros. Es ahí que tanto los bancos como las agencias de coches ofrecen este tipo de créditos con plazos desde uno hasta cinco o seis años.

Préstamos estudiantiles

Financiar la educación es un reto para muchos, por eso también existen los préstamos estudiantes, generalmente ofrecidos por instituciones bancarias o escuelas y universidades. Su principal función es financiar los estudios de una persona, la cual se compromete a pagar dicha cantidad cuando termine sus estudios. Generalmente, estos préstamos pueden fijarse desde cinco hasta 10 o más años.

Préstamos personales

Este tipo de préstamo está dirigido al usuario y a una necesidad específica que tenga. Puede ser cubierto con un gasto de emergencia o incluso para iniciar un nuevo negocio. La cantidad que se otorga varía de la capacidad de pago del solicitante y suelen tener tasas de interés desde muy altas hasta competitivas. Todo depende de qué tipo de cliente seas y cuáles sean tus ingresos.

Si quieres saber qué tipo de préstamos puedes solicitar y a qué empresas puedes pedirlos checa este artículo donde explicamos cómo saber si una empresa de créditos es confiable.

Score crediticio

puntaje buró de crédito

Nuestra calificación en el buró de crédito es un elemento importantísimo que afecta nuestras finanzas personales. Este está ligado directamente a la aprobación de tarjetas de crédito y préstamos. Lo más importante de este punto es que es necesario tener un score positivo para que no nos nieguen futuros financiamientos.

Elementos que definen el score

Para tener una buena calificación en el buró crediticio es necesario ser cumplidos con nuestros pagos de tarjetas de crédito y préstamos. La buena conducta financiera hará que el score aumente y entre mejor score mejores oportunidades de financiamiento se nos ofrecerán. 

Pagar antes de la fecha de pago y más del mínimo son unas de las recomendaciones que te damos para tener un buen score. Si quieres saber más estrategias sobre cómo mejorar el score crediticio puedes consultar este artículo donde explicamos a detalle los pasos y estrategias que debes de seguir.

Revisa tu historial en Buró de Crédito

Si quieres aprender a consultar tu historial en buró, te recomendamos leer este artículo. ¡Es gratis!

Cuando lo hayas hecho, aquí te decimos que significa tu calificación.

  • 300 a 550: Tu puntaje se encuentra muy baja y debes mejorarla. Desafortunadamente, más del 20% de la población se encuentra en este rango. No tendrás acceso a muchas opciones crediticias buenas.
  • 550 a 650: A veces bien, a veces mal. Estas sobreviviendo pues. La mitad de la población mexicana tiene un mejor puntaje. Si tendrás acceso a mucho créditos en este puntos.
  • 650 a 700: Vas ganándole al promedio. Generalmente tendrás acceso a buenos créditos.
  • 700 a 760: Mírate. Eres del 25% de los mexicanos que tienen este puntaje. ¡Felicidades! Tendrás acceso a los mejores créditos.

Pago de impuestos

impuestos pagos

Algo que no se debe de olvidar es del pago correspondiente de los impuestos. Todos los ingresos que uno recibe son sujetos a impuestos y deben de pagarse. Por lo tanto nunca se debe de realizar un plan financiero sin antes contemplar la cantidad que se debe de pagar al fisco.

No pagar impuestos no solamente nos ocasiona problemas de multas e infracciones con Hacienda, sino que en algunos casos también puede perjudicar nuestro score crediticio. Al final, es el incumplimiento de una responsabilidad y puede tener más de una consecuencia.

Si sumamos que Hacienda genera multas y adeudos significa que nuestros gastos se van a ver afectados. Toda deuda es una reducción a nuestros ahorros, inversiones y esparcimiento. Entre más pase tiempo sin cumplir dicha responsabilidad más crece la multa y se puede convertir en un problema para pagar.

Contratación de seguros

seguros para ti finanzas

Un elemento muy importante de las finanzas personales y que es fundamental para tener buena salud financiera es la contratación de los seguros. Ahora bien, este es un punto controversial porque existen muchos tipos de seguros, muchos de los cuáles no nos brindan un real beneficio y solo se convierten en un gasto mensual.

A continuación te decimos cuáles son los seguros que necesitas considerar:

Seguro de vida

Ese es el seguro más importante y más necesario de tener en caso de contar con dependientes financieros. Por ejemplo, si eres madre o madre o tienes a tu cargo la dependencia económica de un familiar, este seguro provee de la cantidad de dinero pactada en caso de muerte repentina. El dinero se puede utilizar para pago de hipoteca, estudios de hijos u otras deudas que puedan existir.

Seguro de hogar

Este seguro cubre los daños que un hogar pueda sufrir por algún inconveniente o situación que se presente. La casa es de los bienes más importantes que una persona puede tener y perderla puede ser devastador. Pueden haber desastres naturales o situaciones accidentales que dañen permanentemente tu casa, es aquí donde este seguro se vuelve indispensable.

Seguro de automóvil

Mismo caso que con el hogar, este seguro es sumamente importante si cuentas con un automóvil. Conducir por las calles es una actividad con muchos riesgos y las probabilidades que existen para sufrir daños son altas. Contar con un seguro que cubra los daños de tu unidad y la de terceros es muy importante si no se quiere tener una deuda que miles de pesos.

Seguro de gastos médicos mayores

Por último es importante considerar un seguro de gastos médicos mayores para aquellas ocasiones donde la salud se vea afectada. Si hay algo que desestabiliza son las enfermedades y los tratamientos para curarlas. Una hospitalización o tratamiento puede dejar en ceros las cuentas de las familias. Por lo tanto, siempre es importante contar con este tipo de seguro como un gasto fijo.

Inversiones

inversiones hipotecarias

Las inversiones no solo son una manera de crecer nuestro capital, también son un hábito que nos ayuda a administrar nuestro dinero de la mejor manera. Esto sucede porque nos obliga a dividir nuestro ingreso neto y decidir en dónde tendrá mejor rendimiento. Inversiones existen muchas, pero acá te decimos cuáles son las más populares.

Inversiones financieras

Son aquellas que se realizan por medio de la adquisición de derechos que generan rendimientos. Por ejemplo, la compra de acciones en la bolsa de valores, la compra de CEDES y CETES o la misma criptomoneda son inversiones que se realizan con la finalidad de recibir una ganancia pasiva de por medio.

Inversiones físicas o reales

Al contrario de las inversiones financieras, este tipo de inversiones son las que se realizan en activos físicos. Es decir, en un negocio que venda un producto o servicio, la compra de equipo,  mercancía o maquinaria para renta. Todo lo que es tangible.

Si quieres saber qué tipo de inversiones hay, las estrategias que se pueden aplicar y cómo invertir de la mejor manera puedes consultar este artículo donde explicamos todo eso y más.

Pago de deuda

dinero para invertir

El último punto sobre finanzas personales a tocar es el pago de las deudas existentes. Este es el tema más delicado y más urgente para muchas personas. El principal enemigo de la salud financiera son las deudas, así de simple. Es muy complicado crecer si se cuentan con cuentas pendientes por pagar y más aún, si ya tienen tiempo existiendo.

Las deudas pueden reflejarse de muchas maneras, desde préstamos que no se han cubierto, (tanto bancarios como de personas cercanas a nosotros), hasta tarjetas de crédito. El problema con tener deudas de préstamos y principalmente de tarjetas de crédito es que los intereses por no cubrir los pagos son muy altos por lo que la deuda no solo se mantiene si no que crece con el paso de los meses.

Es necesario liquidar las deudas existentes para tener finanzas personales saludables. ¿Cómo se puede liquidar una deuda? Una manera es a través de quitas con la institución que otorgó el préstamo o crédito. Sin embargo esa opción deja rastros en el buró de crédito y en ocasiones no conviene tanto.

Refinancia tu deuda

Otra opción es recurrir a instituciones que te ayuden a refinanciar la deuda. Por ejemplo, nosotros en Digitt nos encargamos de cubrir la deuda que tengas y la refinanciamos a plazos con una tasa de interés menor a la del banco. De esta manera los intereses que pagas son considerablemente menores y puedes salir mucho más rápido de la situación en la que te encuentres.

Si quieres saber cómo funciona esto puedes visitar nuestro sitio web e informarte sobre los servicios que ofrecemos. También puedes seguir nuestras redes sociales para saber más información y visitar nuestro blog donde constantemente publicamos artículos que te ayudarán a mejorar tus finanzas personales.


Últimas palabras a considerar

De los países hispanohablantes, México es el país en donde más se busca en Google, “¿qué son las finanzas personales?”. Como tú, hay mucha gente que activamente busca mejorar su situación financiera. Pero ahora estás más preparado que el promedio.

  • A casi ninguno de nosotros nos ha tocado que nos dieran un curso en finanzas personales. Por eso es importante que activamente busquemos cursos, podcasts y artículos en internet para aprender.
  • Aprender de finanzas personales pero no crear alguna estrategia no te llevará a ninguna parte. Crea un presupuesto, un fondo de emergencia, paga tus deudas, usa tus tarjeta de crédito sabiamente, etc.
  • La disciplina en tu estrategia, cuenta. Pero a veces hay que ser flexibles. Desde el lujo ocasional hasta el no poder ahorrar para el retiro con el propósito de invertir puede ser necesario.

Esto ha sido todo por esta ocasión. Si te gustó este artículo no dudes en compartirlo con alguien a quien le pueda servir. Nosotros nos despedimos por el momento ¡Hasta la próxima!