A veces creemos que para alcanzar el bienestar financiero hay que ser un experto en números. Pero la verdad es que tener finanzas saludables tiene más que ver con tus hábitos diarios.

Tus hábitos deciden sobre tu dinero

Enfrentémoslo, nadie nace sabiendo tomar buenas decisiones financieras. La mayoría de las personas aprendernos a manejar nuestro dinero a base de experiencias que luego se convierten en hábitos.

Si no tenemos cuidado nuestros hábitos pueden traerle problemas nuestra cartera. Es decir, las decisiones sencillas sobre nuestro estilo de vida se encargan de provocar problemas como las deudas y los famosos gastos hormiga.

¿Así que estás listo para conocer estos sencillos hábitos para empoderar tu bienestar financiero?

7 hábitos para empoderar tu bienestar financiero:

#1 Prepara tu comida con tiempo

Siendo honestos, ¿cuántas veces a la semana sales a comer o recurres a apps como Uber Eats? ¿dos?¿tres?…¿seis? No es que esté mal aprovechar estos servicios o disfrutar de un buen restaurante pero a la larga este hábito constante se puede comer tus ingresos.

Haz la suma de estos gastos y piensa si no podrías darle mejor uso a ese dinero. Si planeas tus comidas para toda la semana y le dedicas un espacio en domingo no sólo te ahorras un porcentaje de tu dinero sino que cuidas un poco más de tu salud.

#2 Haz una lista para el Súper

Ya sea que sigas el consejo anterior o que vayas a hacer el mandado una vez al mes, debes tener cuidado de irte con una lista mental o a “ver qué encuentras”. El problema vuelve a ser la falta de planeación.

Entre los antojos que te surgen en los pasillos y las compras que no tienes contempladas tu visita al Súper puede aumentar de 500 a mil pesos más de lo que deberías comprar.

#3 Planea para tiempos de rebajas

Esto no quiere decir que te mentalices a gastar en épocas de ofertas, sino que las uses a tu favor. Si tienes planeado comprar una computadora, refrigerador o incluso un coche puedes aprovechar estas ofertas para verdaderamente ahorrar.

Decimos “verdaderamente” porque cuando compras en ofertas sólo por el impulso del momento, en realidad no ahorras, sólo tienes un gasto “más barato”. No olvides revisar los precios mucho antes de que aparezcan las ofertas para asegurarte de que estás ahorrando una parte con esta compra.

#4 Evita las compras compulsivas

Con o sin ofertas, muchos caen en comprar cosas que no necesitan o que no le añaden valor a su vida. De nuevo, esto puede ir desde un antojito a media tarde hasta una chamarra que no necesitas o un libro que no vas a leer. Para eso puedes aplicar la regla de los 15 minutos.

¡Es sencillo! Date la oportunidad de despejar la mente después de tu impulso por 15 minutos. Muchas veces después de este tiempo podemos identificar si se trata sólo de un impulso o de una verdadera necesidad. Además te permite pensar si no cuentas ya con alguna versión de este artículo en casa al que le puedas seguir sacando provecho.

#5 Registra todos tus gastos

Así es… TODOS. Darren Hardy, autor de El Efecto Compuesto, propone que cada vez que vayas a pagar algo lo anotes. Al tomarte el tiempo de apuntar en tu libreta o celular no sólo te vuelves más consciente de cómo usas tu dinero, sino que puede que uses la flojera a tu favor. Piénsalo de esta forma, si la flojera es superior a tu antojo puede que evites esa compra innecesaria.

#6 Acuérdate del mantenimiento

Hablando de gastos inesperados, uno de los más comunes (y más pesados) ocurren cuando se nos descompone algo. Puede que se trate del coche, las tuberías de la casa o ¡hasta tu celular! Si has escuchado la frase sobre el valor de cuidar las cosas es porque, con el tiempo, sale más caro el no revisar o darle mantenimiento a las cosas. 

Dependiendo de qué se descomponga puede que la reparación o reemplazo te cueste todo tu fondo de emergencia (si es que tienes uno) o que te lleve a lidiar con deudas fuertes. 

#7 Cuida tu salud

No sólo debes cuidar de tus pertenencias. Lo primero que debes cuidar es a ti mismo porque las enfermedades salen caras. A veces olvidamos que nuestro bienestar financiero va de la mano de nuestro bienestar físico y emocional. Hay muchas cosas que puedes hacer además de llenar tu lista del súper con comida saludable para la semana.

Sal a hacer ejercicio. Ve con tu terapeuta o medita para reducir tus niveles de estrés. Tal vez consideres que las actividades de salud no entran en tu presupuesto o crees que son un gasto pero es importante que te anticipes a estas consecuencias ya que son otra ruta más para la deuda.

Y, a todo esto… ¿Por qué debo priorizar mi bienestar financiero?

Cuando tomas el control de tus hábitos adquieres más libertad para tomar decisiones que te acerquen a tus metas. Empoderar tu bienestar financiero implica poder mudarte de casa, estudiar una maestría, liquidar tu deuda de tarjeta de crédito, cambiar de trabajo, empezar tu propio negocio, etc. 

No te sientas intimidado con los cambios. Puedes empezar probando al menos uno o dos de éstos hábitos este mes. Luego ve agregando los demás con cada mes que pase. A lo mejor ya tienes este tipo de hábitos bajo control o quieres llevar tus finanzas al siguiente nivel. En ese caso te recomendamos que comiences a invertir más en tu educación financiera. Invierte en libros y talleres, como Irradiate More, que no sólo se enfoquen en los números sino en impulsar tus sueños y metas. 

¡No dejes que tus hábitos controlen tu vida! Recuerda que tú estás al mando.