Ya todos sabemos que el banco intenta ponernos todo tipo de trabas y términos confusos para exprimirnos dinero. Los que no se han dado cuenta de esto, o son los mejores clientes del banco o no tienen banco.

Por esto mismo es que decidimos crear este artículo. Hoy vamos a dar a conocer los mejores tips y consejos para revertirle la jugada al banco. Hoy aprenderás como ahorrar dinero y tiempo.

1. Considera otros bancos

Existe una razón por la que los bancos intentan poner sucursales en universidades y por las que dan recompensas al abrir nuevas cuentas. Y no, no es por buena onda. Quieren clientes nuevos. Porque ya que los tienen, es mucho más probable que se queden con ese banco por varios años, si no es que por toda la vida.

En un estudio realizado por JD Power en el 2019, se descubrió que solo 4% de estadounidenses bancarizados cambiaron de banco en el 2018. Si EUA es tan de “poder al consumidor”, solo nos queda imaginar que en México este porcentaje ha de ser aún menor.

Quizá sacaste tu tarjeta porque fue la primera que te ofrecieron. Y quizá ya hasta aumentaste tu línea de crédito. Otro banco te puede dar lo mismo y con mejores condiciones. ¿Siempre pagas tu tarjeta a tiempo? Quizá sea hora de buscar una tarjeta sin anualidad. ¿Se te pasa pagar tu tarjeta a veces? Mejor búscate una con tasa de interés muy baja.

El banco ideal:

  • Te ofrecerá una tarjeta sin anualidad
  • Con línea de crédito alta sin exceder tus capacidades de pago
  • Una tasa de interés anual entre 20 y 30%
  • Un CAT que no exceda el promedio mexicano de 67.61%
  • Tendrá cajeros cerca de tu domicilio o trabajo
  • Buen servicio al cliente
  • Programa de recompensas de tu tarjeta de crédito
  • Banca móvil que sea fácil de usar

¿Es posible semejante combinación? Quizá no exactamente así, pero fácilmente podrás llegar a cumplir 6 de esos puntos con un poco de negociación.

2. Es posible negociar

¿Qué tanto se puede negociar? Más de lo que creemos pero no infinitamente. Si ya llevas tiempo con tu banco, muy probablemente no te vayan a querer perder como usuario. Recuerda que les costó mucho a los bancos obtenerte, por lo que estarán dispuestos a negociar para mantenerte. Veamos que tan posible es negociar cada punto “ideal”:

  • Tarjeta sin anualidad: si llevas tiempo en tu banco, te dirán “solamente tienes aprobadas estas tarjetas con anualidad”. Tu diles que ahorita solo andas buscando una tarjeta sin anualidad. Por experiencia propia, puedo confirmar que su sistema si les deja otorgarte otras tarjetas. Pero… ¿quieres saber un secreto? Hasta a tarjetas con anualidad se les puede eliminar su anualidad. Solo es tema de preguntar y ser insistentes. Cada tarjeta tiene candados que pueden eliminar la anualidad como: tener una hipoteca o crédito automotriz con el banco, alto uso de la tarjeta (la cantidad varía), y más!
  • Línea de crédito alta: si llevas buen historial con el banco, ellos mismos te ofrecerán esto. Sin embargo, si buscas una tarjeta que ellos no te ofrecen como en el ejemplo previo, quizá comenzaras con una línea de crédito baja. No te preocupes, la podrás volver a subir nuevamente con tiempo.
  • Tasa de interés de 20 a 30%: esto dependerá de tu historial crediticio, pero siempre puedes buscar una tarjeta que históricamente tenga una tasa de interés promedio más baja.
  • CAT de alrededor 67.61%: aquí será tema de contemplar todas las comisiones, tasas y cobros escondidos en el contrato. El CAT puede ser muy bajo para ti que para otros siempre y cuando estés al tanto de todos los posibles cobros en los que puede incurrir tu tarjeta.
  • Disponibilidad de cajeros: no es negociable. Te recomendamos ver el costo por disponer de efectivo de cajeros de terceros.
  • Servicio al cliente: no es negociable, pero tampoco debería ser negociable para ti. Intenta llamar al servicio a cliente del banco que te interese para que veas cuánto tiempo pasas en espera.
  • Programa de recompensas: honestamente, no he intentado negociar esta parte por mi cuenta. Pero puedes intentar. Probablemente te ofrezcan una tarjeta más cara con mejores recompensas.
  • Banca móvil: no hay mucho que hacer aquí desafortunadamente.

3. No asumas que tu banco te está dando la mejor tasa

El ser un cliente de toda la vida no significa que el banco automáticamente te vaya a dar una tasa preferencial. A veces sirve comparar opciones con otros bancos, y no solo con tarjetas de crédito. Esto aplica con préstamos personales, hasta con hipotecas.

Solo recuerda, la tasa de interés es importante, pero no lo es todo. Recuerda de revisar comisiones y cobros antes de hacer transferencias de dinero o deuda.

4. Que no te engañe una tasa baja

Hemos visto como bancos publican que sus tarjetas tienen una tasa del 16% cuando hace un año tenían una tasa del 62%. ¿Es porque están mejorando su tarjeta? No, es por temas promocionales. Y estos temas promocionales no necesariamente son para siempre. Recomendamos que leas las letras chiquitas de tu contrato de tarjeta para que en realidad sepas la tasa que tendrás a largo plazo.

Tu banco hasta pudiera cambiar la tasa de interés, las comisiones y la anualidad de tu tarjeta de crédito en otros puntos. ¿Te van a avisar de manera clara y obvia? Probablemente no. Por esto es importante que estés muy al pendiente de estos detalles de tu tarjeta.

Un consejo adicional: si ves que el CAT o Tasa de Interés de una tarjeta anunciada es de X%, no asumas que es la tasa que te va a tocar a ti. Estas tasas mostradas son tasas promedio y CATs promedio. Esto significa que te puede tocar una cantidad más alta o más baja.

5. Planea tus visitas a sucursal

No hay nada peor que tener que ir a la sucursal solo para enterarte que la persona indicada no está ahí o que hay más fila que en Disneylandia.

Si tienes planeado hablar con un especialista de hipotecas, llama de antemano para asegurarte que tal especialista haya ido a la oficina ese día.

Si tienes poco tiempo para hacer la consulta o trámite que debas hacer, también te recomendamos que te comuniques con la sucursal para conocer las horas más o menos ocupadas. Google tiene una herramienta bastante útil para conocer este dato. Solo pon el nombre de tu banco y su ubicación en Google y en alguna parte verás esta tabla.

banco santander google tiempos de trafico

Aquí vemos que las mejores horas para ir a esta sucursal sería a las 9am o medio día.

6. Hacer un presupuesto te ayudará a ahorrar

Si no sabes cuánto gastas, te será muy difícil saber cuánto te queda para ahorrar. Lo bueno, es que gracias a la banca móvil, es muy fácil saber cuánto has gastado en tiempos recientes. Ver todos tus movimientos y sumarlos te dará una buena idea de tus gastos en un periodo de tiempo.

Algo crucial de estar revisando tus pagos en línea es poder conocer sobre gastos recurrentes de servicios que ya ni usas o de cargos que quizá puedan ser de fraude.

En Digitt te ayudamos a crear un presupuesto con esta guía.

7. Tus “inversiones” a veces no son ni ahorro

Cada vez más bancos están ofreciendo herramientas de ahorro e inversión a todos sus usuarios. Sin embargo, estas herramientas están lejos de ser buenas. Pero mínimo, hay algo.

Muchas veces te ofrecerán poder ahorrar/invertir en una cuenta de ahorro a la que tienes acceso 24/7 y que además te da 1 o 2% de rendimiento… anual. Si, es mejor que nada. Pero si es dinero que no vas a estar moviendo, te recomendamos mejor invertirlo en algo más.

Recuerda que la inflación de aproximadamente 4% anual. Es decir, que tu dinero pierde 4% de su valor cada año. Deberías estarlo invirtiendo en algo que te de al menos ese 4% para mantener el valor de tus ahorros. De lo contrario, no estarás ahorrando, solo perdiendo dinero poco a poco.

8. No olvides tu tarjeta en el cajón

Hay dos situaciones principales por las que no deberías de olvidar tu tarjeta en tu cajón. Si se que es para emergencias, y esto no está mal, pero hay 3 cosas que pueden pasar.

  • Tu tarjeta tiene anualidad y te están cobrando por tenerla ahí sin usar
  • Tu tarjeta tiene una cláusula de “no uso” y te la pueden cancelar por falta de actividad
  • Tu tarjeta tiene un cobro por falta de uso y te están cobrando cada mes por no usarla lo suficiente

Si ya revistaste que tu tarjeta no sufre de ninguno de esos problemas, adelante, síguela guardando en tu cajón. Si no sabes, es hora de revisar.

9. Comunícate cuando quieras cerrar una cuenta

Simplemente pagar todas tus deudas y retirar todo de tu cuenta de débito no es suficiente para cerrar una cuenta. Lo más recomendable es avisarle a tu banco que quieres cerrar tu cuenta y te pedirán hacer los pasos previos.

Recuerda que puedes incurrir en cargos por sobregiro y costos de mantenimiento si no notificas a tu banco que vas a cerrar tu cuenta. Un pago automático de domiciliaciones puede causar un sobregiro y este saldo negativo también puede generar una tarifa de mantenimiento. Si esta deuda no se paga en un período determinado, puede dañar tu historial crediticio sin que te des cuenta.

10. Avísale a tu banco que vas a viajar

Este tip solía ser más útil en el pasado, pero con la nueva regla de los bancos de pedirte tu ubicación en tiempo real, probablemente tengan mejor forma de verificar tus compras internacionales.

Sin embargo, igual te recomendamos que le eches una llamada a tu banco antes de un viaje internacional para evitarte que se declinen tus métodos de pago con tarjeta en el extranjero o peor, que ni te deje sacar efectivo de tu tarjeta.