¿Estás pensando en adquirir una tarjeta departamental para hacer tus compras navideñas o estás considerando deshacerte de la que tienes actualmente? En este artículo evaluaremos algunos puntos sobre si vale la pena tener este tipo de tarjetas.

¿Tu primer producto de crédito?

Sí, es cierto que en México existe una enorme cantidad de personas con tarjetas u otros productos de crédito, pero también es cierto que la autorización de la mayoría de estos productos de crédito dependen de haber construido primero un historial crediticio. 

Esto puede parecer un juego de la gallina y el huevo, pero las tarjetas departamentales suelen ser una excepción a esta regla ya que es raro que te pidan información como tu Score de Buró o historial crediticio. Así que si eres estudiante, ama de casa o simplemente alguien que quiere empezar a construir su historial para adquirir otros productos crediticios más adelante, entonces tener una de estas tarjetas te podría beneficiar.

¿Compras mucho en la tienda?

El detalle de estas tarjetas es que no las podrás usar en otros comercios distintos a la tienda donde la estás solicitando, como es el caso de la tarjeta Liverpool rosa. Así que la pregunta es: ¿compras mucho en esta tienda o harás una compra grande? Puede que estés pensando en aprovechar el descuento adicional de tu primera compra para los regalos de Navidad.

Es importante que lo tomes en cuenta para verdaderamente sacar ventaja de los beneficios que te proponen para tus compras en tienda, tales como acumular puntos en tu monedero electrónico o diferir tus compras a meses sin intereses.

¡Ojo! Muchas de estas tiendas departamentales también ofrecen tarjetas de crédito que sí pueden ser usadas en miles de comercios a nivel nacional e internacional, gracias al respaldo de Visa. Pero, puede que para estas tarjetas sí te pidan tu score o historial, como es el caso de la tarjeta de crédito Liverpool (la tarjeta gris).

¿Qué hay de las condiciones y comisiones?

¿Ya revisaste cuánto te costará la  anualidad de la tarjeta? ¿Qué hay de las comisiones por pago tardío o por disponer de efectivo? No es que apoyemos que te atrases en tus pagos ni que retires dinero de la tarjeta pero sí es importante que lo tomes en cuenta.

Un error común que cometen las personas al darle la categoría “departamental” es que pueden restarle importancia o sentir menor presión si no completan su pago mensual en comparación con cómo se sentirían por deberle al banco.

 Pero, al final del día, al realizar sólo el pago mínimo o incluso atrasarte en tu fecha de pago también tiene como consecuencia encarecer tu deuda ya que estarás generando intereses (y hay tarjetas departamentales con una tasa de interés anual de hasta 77%). Lo curioso es que este no es un error exclusivo de primerizos en el manejo del crédito, sino que les pasa también a personas con experiencia usando tarjetas de crédito.

Incluso quienes ya conocen bien la recomendación de no sacar efectivo de su tarjeta de crédito para evitar esta comisión, se llegan a descuidar y retiran efectivo sin saber que, además de la comisión, se cobran intereses diarios sobre ese dinero hasta que lo liquiden

Así que, cuidado con descuidarte con estas comisiones y adquirir una deuda que te robe paz mental.

¿Es fácil de pagar?

Por último, ¿qué tan fácil es el pago de la tarjeta departamental que quieres adquirir? No nos referimos a qué tan fácil es despegarte del dinero o con qué facilidad se te puede olvidar pagarlo, sino si el proceso para realizar el pago es sencillo o no.

Regresando al ejemplo de Liverpool, seguro conoces a un amigo que cada que llega su día de pago corre a la tienda para liquidar tu mensualidad. Sin embargo, como resultado de la pandemia Liverpool lanzó un método de pago dentro de tu propia aplicación que te facilita el vincular tu tarjeta de débito o una cuenta CLABE para que lo pagues por medio de transferencia.

Fuera de este ejemplo, hay muchas otras tiendas que requieren el pago en caja o en la ventanilla del banco fulanito. Así que si crees que esto será un inconveniente para ti o que te quitará aún más las ganas de pagar, mejor deja ir esa tarjeta.

Ahora, ¿quieres cancelar tu tarjeta?

Ya sea que te encuentres atorado generando intereses por sólo realizar el pago mínimo o te preocupe haber crecido tu deuda, te compartimos 5 estrategias para que liquides tu deuda lo más pronto posible:

  1. Deja de usar tu tarjeta

No le eches leña al fuego. Si consideras que tu deuda te empieza a robar la tranquilidad lo primero que debes hacer es dejar de usar tu tarjeta para que no sigas acumulando saldo.

  1. Haz ajustes en tu presupuesto

Ahora que sabes que debes priorizar tu deuda, siéntate a revisar la relación entre tus gastos e ingresos actuales, es decir: analiza tu presupuesto. Si identificas que puedes hacer ajustes para que no sólo hagas el pago mínimo sino que puedas completar el pago para no generar intereses, ¡adelante! simplemente comprométete con tu nuevo presupuesto hasta que cumplas la meta.

  1. Aumenta tus fuentes de ingresos

No nos tomamos este consejo a la ligera, sabemos que ante la situación actual hay empleos y contrataciones que se han pausado. Sin embargo, aún existen oportunidades muy buenas para proyectos freelance en distintas áreas o incluso para emprender en tus horas libres.

  1. Pide un préstamo para refinanciar tu deuda

Se estima que el 63.2% de los mexicanos piden créditos para pagar otras deudas, y probablemente este número sea mayor conforme se vayan terminando los apoyos bancarios. Esto se debe principalmente a que existen alternativas que ofrecen mejores condiciones para liquidar tu deuda de forma clara, ágil y segura.

  1. Consolida tu deuda

En realidad esto es parte de la estrategia anterior, pero la ventaja de la consolidación está en cuando tienes más de una deuda que te gustaría refinanciar. Por ejemplo, si sigues pagando el mínimo en tu tarjeta Liverpool y en otra tarjeta de crédito, puede solicitar tu crédito Digitt para liquidar ambas bajo un solo plazo y pago fijo.